Hoy os traemos la oportunidad de descubrir uno de los pueblos con más encanto de la provincia de Girona, Besalú. Se trata de un municipio de la comarca de La Garrotxa, en el norte de Catalunya, con una increíble historia y arquitectura medieval.

 

Si te gusta visitar los rincones medievales de la zona y quieres aprovechar para hacer una visita de un fin de semana a Besalú, no te pierdas nuestras recomendaciones sobre qué ver en el pueblo de Besalú.

El orígen de Besalú

El orígen de Besalú es una fortaleza que se remonta a la Edad Media, en el Siglo X. Su nombre proviene de dos ríos de la zona; el Fluvià y el Capellades.

Durante siglos, en sus calles convivieron en paz judíos y cristianos de forma idílica, los judíos se dedicaban a la artesanía, los bancos y la medicina, mientras que los segundos se ocupaban de trabajar la tierra, pero entonces llegó la peste negra que causaba más impacto en la población cristiana por lo que poco tardaron en culpar a los judíos de la famosa epidemia.

En 1966 fue declarada Conjunto Histórico-Artístico Nacional por el gran valor arquitectónico del pueblo y actualmente se realizan distintos proyectos sociales y turísticos en el centro histórico, haciendo excavaciones con la intención de descubrir más hallazgos arqueológicos.

Qué ver en un fin de semana en Besalú

El puente medieval de Besalú

Sin duda el puente fortificado es lo más famoso del pueblo y aunque ha sido reconstruido varias veces, sigue manteniendo una estética medieval que enamora a todos sus visitantes. Se trata de un puente construido enteramente de piedra con un estilo románico y construido alrededor del Siglo XI.

Sus columnas se apoyan directamente sobre el río, lo que lo convierte en un paisaje perfecto para pasear por sus alrededores o hacerse una foto con él. Además, el famoso puente es la primera bienvenida que nos da el pueblo nada más llegar y una de las postales más míticas del pueblo, e incluso de Cataluña.

La antigua judería y el mikvé judío

En el pueblo de Besalú, se conservan unos antiguos baños judios del siglo XII, conocidos como mikvé, que se utilizaban para la purificación del cuerpo. Tras analizar la situación historica, se descubrió que, además del famoso mikvé, también había habido una sinagoga con una escuela, un patio y una sala de oración. Además, se trata del único mikvé judio medieval que se conserva en toda España.

En los alrededores del mikvé, podemos encontrar la antigua judería del pueblo, situada justo al salir del puente medieval. Esta parte del pueblo es una de las mas recorridas por su originalidad y sus callejones que se convierten en un laberinto. En medio del barrio judío, encontramos la Plaza de la Llibertat, dónde cristianos y judíos llevaban a cabo sus disputas.

El monasterio de Sant Pere

En plena Plaza mayor, se encuentra el famoso Monasterio de Sant Pere, un gigantesco templo con una fachada firme y sobria construido en 1160.

En el interior del Monasterio podemos encontrar una preciosa girola circular del ábside poco habitual en este tipo de monumentos y, además, se encontraban las reliquias de San Primo y San Feliciano, uno de los motivos por los cuales el pueblo se convirtió en lugar de peregrinación para muchos creyentes.

La iglesia de Sant Vicenç

Se trata de la parroquia original de Besalú, una de las joyas del románico catalán. Situada en el casco antiguo de Besalú, la iglesia de Sant Vicenç fue mencionada en el Siglo X. Aunque la arquitectura actual data del Siglo XIII, el ábside exterior mantiene su estilo románico.

En una de las capillas se conserva la reliquia de la Vera Cruz, dónde fue crucificado Jesús, el otro motivo por el cuál se convirtió en lugar de peregrinación.

El museo de miniaturas

Si te gustan las curiosidades o viajas con niños, no puedes perderte el increíble museo de miniaturas de Besalú, situado junto a la iglesia. Cuenta con dos salas dónde podrás descubrir obras artísticas de miniatura y microminiatura, observadas a través de microscopios o lupas.

 

¿Te animas a descubrir Besalú y disfrutar de un fin de semana increíble?

Si te has quedado con ganas de más, descubre los 3 pueblos más encantadores del pirineo catalán y… ¡Anímate a visitarlos!